reconoce sus orígenes

la ética del malabarista

Publicado: 2010-06-04

hoy en el semáforo un chico lanzaba pelotas al aire. de unos 18, ligeramente corpulento para el promedio de los que andan en las esquinas, descalzo, sin pinta de pastrulo, absolutamente concentrado en su pasión, dominar el arte de lanzar bolas al aire.

fue bajando , de rodillas , semi sentado , sin dejar de lanzarlas, hasta echarse poca arriba sobre el asfalto.  entonces, las pelotas cayeron.

él se paró, pateó una hacia la vereda, luego la otra y se fue a la esquina, sin levantar la vista.  el semáforo seguía en rojo. esperábamos que pasara el sombrero como todos.

sin levantar la vista, sin buscar una mirada cómplice/compasiva, sin cobrar el espectáculo fallido, se  puso a trabajar.

a jugar.

el semáforo cambió. no me pude despedir.


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El camino del cangrejo

El blog de Doris Bayly